Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como 2006

Panfilitis

He aprendido a dar aviso con ruiditos, con gestos bobos, con palabras, con rubores (con soberana vergüenza, en realidad) de que voy a romper a llorar siempre un poco antes de que ocurra. Es ésta una manera, una manera mía desgraciada y feliz al mismo tiempo, de vacunarme contra la zanja que abre el absurdo al margen derecho de mis pies. Vacuna que actúa también contra el pánico escénico en asuntos cotidianos. Contra mí misma, la mayor parte de las veces. Es éste un plan de lucidez muy flaco que inventé yo sola un día. No recuerdo qué día, pero seguro fue uno de ingenuidad elevada al cubo, de sensatez anémica o de pleno derecho a la idiotez. Algunos amigos —y eso siempre fue así, con los años nada cambia— parodian esta resolución tan democrática, válida sólo en mi propia república, y se divierten. No importa, yo los perdono porque los quiero. Y porque sé que, de puro pánfila, no hago más que merecer la burla.

Doce

Muchas veces me pregunto qué podríamos hacer para volver a ser lo que conocimos de nosotros. Para volver a espiarnos desde habitaciones separadas. Para seguirnos en silencio y alegrarnos de tener nuestras sílabas apunto (todavía). Yo, por mi parte, he empezado a escribir este poema a mano. Para ti. Como antes. Como era la costumbre. Con un bolígrafo sin marca, con un corazón sin marca, con una vista nueva sobre tu ausencia. Una vista que ni a mí misma me consta. Una vista para no juzgar, para que no juzgue ella. Para evitar tomar parte en la escena erróneamente por anticipación o a contratiempo. Una vista para esbozarte desde lejos e ir llegando como llega una sorpresa de día laborable. Sin cuñas publicitarias, sin sonido, sin fuegos de artificio ni caramelos que se adhieran al cielo de la boca. Ir llegando con una fe —puesta en el lado más mísero del cuerpo— de color beige, hecha a medida, que me ayudara a avanzar hasta el metro cuadrado en el que...